La Consolidación Genérica

Por Carlos A. Anderson

La gran noticia de la semana-en el mundo de las Fusiones y Adquisiciones internacionales-proviene de Alemania. La familia Merckel, agobiada por las deudas y el suicidio a fines del 2008 del fundador del otrora imperio industrial, decidió vender la joya de la corona, Ratiopharm, a una empresa de origen israelí, Teva, que a base de coraje, talento adquisitivo y un fortalecido “balance sheet” ha logrado convertirse en el líder absoluto en la manufactura de “genéricos”.

En un final que el diario británico The Financial Times califica de “comerse las uñas”, Teva dejó atrás al gigante farmacéutico norteamericano Pfizer y a Actavis de Islandia, luego de ofrecer USD4.9 mil millones, unos USD270 millones más que sus rivales. El precio ofertado representa un múltiplo implícito de 11.8x Ebitda (ganancias operativas), bastante menos que los múltiplos de 14x o 15x Ebitda que caracterizaron al sector de “pharma” durante los cinco años previos al Crack del 2008-2009, pero sumamente aceptable en las actuales circunstancias.

La compra de Ratiopharm por parte de Teva no es sino el más reciente ejemplo de una industria que reclama a gritos un proceso de rápida consolidación para evitar el colapso que ha de sobrevenir en un buen número de empresas producto del envejecimiento de sus patentes y el ataque inclemente de las empresas especializadas en “genéricos”. Con base en una agresiva estrategia de fusiones y adquisiciones, Teva logra ahora consolidarse, gracias a su compra de Ratiopharm, como la empresa líder a nivel mundial en cuanto a genéricos, con una participación del 20%, superando largamente a Sandoz, del Grupo Novartis.

En esta historia, el gran perdedor es Pfizer, empresa cuya patente líder, Lipitor, está a punto de expirar (Lipitor, conocida por todos aquellos que sufren de colesterol y presión alta, contribuye con un 20% de los ingresos de Pfizer). Desesperada, Pfizer mira con interés a Stada, otra compañía alemana de genéricos, pero en cuyo portafolio de actividades figuran de manera prominente los asi llamados “mercados emergentes”. Aunque una adquisición de esta naturaleza le daría a Pfizer un poco de aire y una oportunidad de diversificarse fuera de los mercados maduros, ella no solucionará su problema de patentes. Para ello hace falta mucha inversión en R&D (investigación y desarrollo) y mucha, pero mucha suerte.