El arándano se perfila como nueva estrella de la agroexportación

06/08/2012.- Debido al interés de los inversionistas por su alto margen de rentabilidad, Perú superaría las 500 hectáreas plantadas de arándanos en el transcurso de un año, sumando 300 hectáreas a las 200 ya existentes, según proyecciones del gerente general de Blueberries Perú, José Francisco Unzueta.

A la fecha las 200 hectáreas sembradas pertenecen a empresas como Camposol, Talsa, Athos e Intipa Foods, y una serie de empresas de menor tamaño que poseen el 50% de la superficie plantada.


Este frutal genera ingresos de aproximadamente US$ 120 mil por hectárea, y utilidades de entre 80,000 y 90,000 dólares por hectárea debido al alto precio de la fruta en los mercados internacionales, arriba de los US$ 14 por kilo, explicó.


“El negocio de los arándanos se perfila, sin lugar a dudas, como uno de los más atractivos de la industria hortofrutícola peruana de los próximos años”, declaró a la revista AgroNegociosPerú.


Mientras Perú se alista a ingresar como un nuevo proveedor de esta fruta aprovechando sus ventajosas condiciones climáticas frente a otros productores internacionales como Chile y Argentina, el mercado ya está a la espera de los arándanos peruanos, manifestó.


“Cada mes recibimos decenas de llamadas y correos del exterior buscando arándanos peruanos para los meses en que éstos serán escasos, es decir para setiembre, octubre y noviembre, meses en los que ni Chile y Argentina producen, y que es cuando la demanda en Europa y Estados Unidos es fuerte y se paga buen precio por la fruta”, dijo.


Destacó en tal sentido la importancia del impulso que Sierra Exportadora da a proyectos de arándanos en diversos puntos de la serranía peruana .


Unzueta resaltó que Perú puede cultivar estos berries desde los cero a 3,000 metros sobre el nivel del mar sin necesidad de buscar climas fríos.


Finalmente, mencionó que Europa es el principal mercado para el cual existen los protocolos fitosanitarios necesarios y sólo se requiere obtener las diferentes certificaciones que los países exigen como el Global Gap.