Vuele Lima-Bogotá-Lima por S/60

George Whitesides es un profesor de Química en la Universidad de Harvard que además se ha labrado una carrera legendaria en el área de innovaciones nanotecnológicas de aplicación industrial. Su filosofía de innovación consiste en crear productos y servicios extraordinariamente simples y baratos que estimulen la creatividad de las personas. Whitesides observa que: “si se cuenta con cosas suficientemente baratas, la gente creará usos para ellas, aún si éstas cosas parecen ser muy primitivas. Por ejemplo, las piedras. Uno puede construir catedrales con ellas.”  La última aplicación de Whitesides es un simple pedazo de papel con un minúsculo chip insertado en él, que permite diagnosticar un sinnúmero de enfermedades con tan sólo bañarlo en su propia orina. Con este simple invento – que prácticamente tiene un costo cero por paciente – Whitesides permitirá a los países de primer, segundo y tercer mundo ahorrar billones de dólares al año en gastos médicos, y mejorar significativamente la salud de sus habitantes.

Este tipo de enfoque hacia la innovación fue exactamente aquel que permitió al griego-chipriota Stelios Hagi-Ioannu crear la línea área easyJet en 1995. El vuelo de lanzamiento fue un Ginebra-Londres-Ginebra, que costaba al cliente US 60 dólares por una experiencia de vuelo bastante parecida a la que recientemente experimenté en un vuelo en clase económica Lima-Bogotá-Lima por LAN. Es decir, dos horas y media de vuelo en un avión limpio, nuevo, con buena atención, espacio decente, puntual y seguro. Una de las diferencias saltantes, por supuesto, es que en LAN te dan una pequeña cajita con una teja, una galleta y un bizcochito, mientras que en easyJet – si deseas comer o beber – lo ordenas en el carrito restaurante del avión (a precios razonables), o simplemente te llevas tu comida contigo.

Considerando que, en 1995, competidores de easyJet tales como British Airways cobraban al menos US 600 dólares por un Ginebra-Londres-Ginebra en clase económica, no es de sorprenderse que el innovador servicio de easyJet tuviera un gigantesco éxito a escala europea. Tanto las rutas como los imitadores de easyJet se multiplicaron tan rápidamente, que muy pronto, volar entre cualquier par de ciudades europeas se convirtió en algo tan barato y al alcance de todos, que a menudo te gastabas más en el taxi del aeropuerto a tu hotel que en el vuelo en sí. Pero el principal beneficio de este nuevo segmento de vuelos de elevada calidad a bajísimo precio fue el uso que los clientes dieron al genial invento. Tal y como predijo Whitesides, muy pronto la gente empezó a redefinir su modo de vivir y trabajar gracias a los vuelos baratos. Millones de nor-europeos dejaron sus nubladas ciudades para vivir en localidades idílicas y remotas del Mediterráneo, donde sus familias gozaban de sol todo el año, y excelente calidad de vida en general, mientras ellos volaban a sus países de origen durante la semana para trabajar, y luego retornar los fines de semana para gozar de sus estivas moradas.  Como es de suponer, incontables negocios internacionales surgieron a partir de la posibilidad de usar no sólo los vuelos baratos sino también las industrias asociadas que inevitablemente surgieron para acompañar dicha experiencia: alquiler de coches nuevos a bajo precio, hoteles de calidad a bajísimas tarifas, restaurantes gourmet a precios módicos, etc., etc. Asimismo, los vuelos de calidad a bajo precio sustituyeron al Euro-Rail como mecanismo de iniciación lúdica de la juventud europea, que hizo de este servicio su medio favorito de transporte para conocer su continente, hacer amistades y entablar relaciones entre personas de diferentes países a una escala nunca antes vista en la venerable historia del viejo continente. Es evidente que la historia de la integración Europea durante las dos últimas décadas habría sido impensable sin la invención del servicio de vuelos de calidad a bajo precio.

Eso pensaba durante mi reciente vuelo Lima-Bogotá-Lima por LAN, el cual, coincidentemente, me había costado la friolera de US 600 dólares. Debido al factor de la equivalencia del poder de compra internacional – que sugiere que el poder de compra un Euro en Europa debe ser análogo al poder de compra de un dólar en los Estados Unidos y de un nuevo sol en el Perú – si un Stelios peruano decidiera crear la versión suramericana de easyJet, el vuelo que tomé costaría nada menos que ¡60 nuevos soles! Obviamente, es de esperarse que, si existiera, este tipo de servicio crearía una revolución económica y social en nuestra región muy similar a lo que el segmento de vuelos de calidad a bajo precio generó en Europa.

Lima-Bogotá-Lima en un avión nuevo, puntual y seguro por S/60. ¿Imposible? No es para nada imposible, sugeriría Whitesides, si nos enfocamos en cambiar radicalmente de paradigma en vez de usar el paradigma actual tratando de hacerlo mas eficiente desde el punto de vista de los costes. Recordemos que Whitesides no inventó una nueva máquina de diagnóstico médico capaz de hacer lo mismo con mayor eficiencia. Usó un pedazo de papel con un chip insertado en él. Del mismo modo, easyJet usó una innovadora combinación de Internet, terciarización de servicios, uso de aeropuertos no tradicionales, un mecanismo de llenado de aviones totalmente nuevo, y una de estrategia de rutas sin precedentes, para lograr ofrecer sus vuelos a un nivel muy sólido de calidad y a un precio que era un 10 por ciento de lo que cobraba British Airways por el mismo servicio. Finalmente, no olvidaré mencionar que muchos se sorprenden del hecho que, tan solo una década después de entrar al mercado, easyJet se había convertido en una compañía más grande y mucho más rentable que British Airways.

Estos eran los pensamientos que abrigaba en mi mente mientras abría la famosa cajita en la que LAN me ofrecía mi modesto refrigerio. Me hizo imaginar que, si easyJet gestionara la ruta Lima-Bogotá-Lima a US 600 dólares en clase económica, lo que encontraría en esa cajita no sería una teja sino un reloj de marca de US 600 dólares. Perdón - de US 577 dólares. Porque US 23 dólares es lo que nos costaría el vuelo.

Piero Morosini, PhD

Lima, 19 de Julio de 2012

Copyright© 2012 Piero Morosini

Piero Morosini es Director de CENTRUM Futuro, así como autor, conferencista y consultor de reconocido prestigio internacional. Piero obtuvo un PhD, un MBA y un M.A. en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia. La edición en español de su último libro: “Las Siete Llaves de la Imaginación”, está a la venta en CENTRUM Católica y en las librerías CRISOL (www.lassietellavesdelaimaginacion.com)