Javier Fernández-Concha Stucker, gerente general de Minera Sulliden Shahuindo: “Vemos un escenario totalmente positivo para el oro”.

Por Maritza Asencios

Biznews.pe conversó esta semana con Javier Fernández-Concha Stucker, gerente general de Minera Sulliden Shahuindo, sobre los planes de la empresa, las expectativas de crecimiento del oro a nivel mundial,  y la posibilidad de que se convierta nuevamente en el patrón de reserva del papel moneda.

¿Cómo va el proyecto de Sulliden?, ¿qué conflictos han tenido que superar?, ¿cuáles son sus planes para este año?
Hemos terminado un litigio largo de casi seis años, lo hemos dado por concluido en febrero del año pasado. En el litigio tuvimos que pagar algunas cantidades de dinero para cesar los juicios,  lo cual ya hemos hecho en 90%, es decir los fondos para pagar ese acuerdo se dieron. La contingencia mayor del proyecto eran estos procesos judiciales que ya han culminado.

El año pasado hemos hecho dos campañas de perforación, por un total de seis mil metros. Hemos hecho un PEA, Preliminary Economic Assessment, una especie de estudio de prefactibilidad; además hemos sacado una nueva certificación 43-101 que pide la Bolsa de Toronto para certificar los recursos de las reservas geológicas. AMEC, una institución muy reconocida, hizo el PEA y el 43-101, ha declarado el proyecto como válido y que puede entrar en construcción. Es un proyecto viable, a pesar de haber trabajado con números muy duros contra el proyecto, pero inclusive con esos números, es viable. Tiene más de un millón de onzas de oro.

En diciembre del año pasado terminamos la prefactibilidad con el informe de AMEC y dos campañas de perforación. Este año estamos haciendo un estudio de factibilidad, y solicitando una campaña de perforación para los siguientes dos años. Queremos perforar unos 30 mil metros más en el 2010, mientras seguimos avanzando con el estudio de factibilidad y los permisos.

La construcción debería empezar el 2012. El Estudio de Impacto Ambiental lo estamos licitando y deberíamos comenzarlo en julio. Este año vamos a hacer un estudio de factibilidad, el estudio de impacto ambiental y una campaña de perforación.

Una empresa como Sulliden, que cotiza en la bolsa, tiene que darle buen uso al dinero, y lo mejor es invertirlo en buscar nuevas reservas. Queremos pasar de más de un millón 200 a un millón 600 en óxidos, para tener una producción de 160 mil onzas de oro anuales.

¿Shahuindo solo producirá oro?
Oro y plata. Lo que pasa es que los recursos en plata lo ponen en equivalente a oro. Somos una empresa pública, el 100% de nuestros valores están en la bolsa de Toronto, TSX, y Sulliden tiene como proyecto Shahuindo.

¿Es el único proyecto de la empresa?
Como Sulliden, sí. Hoy día la maneja el grupo Forbes & Manhattan, que tiene varias inversiones en minería, fosfatos, petróleo, gas. En el Perú solo ha ingresado como Shahuindo, pero está buscando otros proyectos mineros, de fosfatos, etanol, gas o petróleo, que están en etapa inicial. Como Forbes & Manhattan estamos interesados en Perú, no solamente en desarrollar Shahuindo, sino otros proyectos también.

¿Como manejan el tema con las comunidades?
Tenemos seis años trabajando con las comunidades, venimos trabajando muy cerca  desde la etapa inicial.  Es más, Sulliden ganó un premio por su desarrollo en programas de responsabilidad social en el 2004, y tenemos una presencia activa en la zona. Socialmente estamos trabajando desde el inicio y nuestro campamento está dentro de los caseríos, porque en la zona no hay comunidades campesinas. Tenemos una relación muy cercana con ellos.

¿Cual cree es el principal problema con las comunidades?
Existen varios problemas. La minería llega a zonas donde el Estado no llega, donde su presencia es pobre. En segundo lugar, son comunidades de extrema pobreza y de autoconsumo. En nuestro caso, estamos a 3 mil metros de altura, la minería es una de las pocas actividades económicas que podría desarrollarse en esa zona, porque los suelos no son ricos para el agro. Esta no es una comunidad campesina, fueron adjudicatarios de reforma agraria en muchos casos, o ex empleados de la antigua mina Algamarca.

Pero lo que siempre busca la gente es información, saber qué se va a hacer, cómo se van a beneficiar, como será el trabajo ambiental y como se beneficiarán en su conjunto. Hay que transmitir constantemente qué se va a hacer y no generar falsas expectativas. Y lo que uno ofrece, cumplirlo.

¿Han llegado a acuerdos con la población?
Tenemos acuerdos constantes, con los caseríos se van firmando actas. Tenemos una posta médica que atiende las necesidades de los caseríos. Por un convenio con el sector Educación, pagamos profesores, donamos computadoras, brindamos energía eléctrica a la zona, los ayudamos con la confección de proyectos para que el Estado llegue. Por ejemplo, Agrorural hizo un proyecto de electrificación rural, y nosotros hemos ayudado en el diseño en los estudios, en confeccionar el expediente. Los ayudamos para que el Estado sea más eficiente con ellos, porque la empresa privada no puede sustituirlo, es imposible, pero ayudamos para cumpla que con sus funciones.

¿Existe electricidad en la zona?
Donde estamos no hay luz, pero en menos de un año está llegando electrificación rural,   venimos trabajando en ello más de dos años.

¿Dónde está ubicado exactamente el proyecto?
Está ubicado en Cajabamba, en la región Cajamarca, frontera con Huamachuco, en el límite con el departamento de La Libertad. Estamos cerca de Lagunas Norte de Barrick, así como de Yanacocha, de Newmont y Buenaventura.

¿Cómo se van a solucionar los temas ambientales en el Perú con la minería? En el Simposio se comentaba que existen más conflictos sociales que ambientales.
El conflicto social se origina muchas veces por problemas ambientales, como por ejemplo el tema del agua, que deriva en un problema social. Hoy en día las compañías mineras tienen un alto grado de responsabilidad social, y lo que a veces falta es informar a la población de los efectos reales de los temas ambientales de la minería.

Existen otras actividades como la agricultura, que pueden generar más pasivos ambientales que la actividad minera, sin embargo hay una desinformación. Uno de los pilares fundamentales de una actividad social es informar, además de formar un equipo que monitoree las aguas, y que la población vea que existe transparencia en el manejo ambiental.

Entonces, ¿básicamente el problema es el agua?
Principalmente, sí, en algunos sectores. En nuestro caso, estamos haciendo unos estudios hidrogeológicos, para saber de dónde la conseguiremos. Pensamos que no debe haber problemas en ese sentido, porque es una zona en la cual hay aguas subterráneas que afloran, así que hay que captarlas para que no se pierdan.

¿Cómo ve el avance de la minería en el Perú?
Con los precios de los minerales como están hoy día, el avance de la minería seguirá siendo importante en el Perú, que se ha vuelto un país de atracción de inversiones. Y si a ello le sumamos sus recursos geológicos, entonces seguirá creciendo.

¿Cómo serán los próximos años?
Dependerá de cómo se mueve la economía mundial. A medida que los minerales sigan manteniendo el nivel que tienen hoy, la minería va a ser atractiva y mientras Perú mantenga las mismas condiciones, porque si comienza a poner condiciones más onerosas, a complicar el proceso, simplemente las inversiones buscarán otro sitio donde ir.

Los impuestos a la minería en Australia y Chile, ¿favorecerán al Perú?
En el simposio hemos escuchado que algunas inversiones que iban a ir a Australia están viniendo al Perú. Vemos, por ejemplo, que Southern, empresa con inversiones en México, debido a problemas laborales, está decidiendo invertir en el pais.

Sí, los inversionistas siempre buscan al que más oportunidades le den. Actualmente, el mundo está globalizado y se buscan las mejores condiciones.

¿Ese factor beneficiará a nuestro país?
Sí, claro. Todos los factores que impidan que una inversión se dé en un país, esas inversiones buscarán otro, y si el Perú tiene los recursos o existe el interés de ese inversionista, van a venir.

 Se acerca un año electoral y es posible que los temas ambientales sean politizados, ¿eso influirá en desanimar inversiones?
Serán dos años muy difíciles y creo que las empresas se están preparando para eso. La coyuntura política siempre utiliza algunos parámetros para su plataforma política, y el tema social y ambiental serán algunos de ellos. Se cuestionará la actividad minera, que además siempre se cuestiona.

¿Qué tanto le afectarán los conflictos sociales?, ¿qué se puede hacer para remediarlos?, ¿y qué debe hacer el Estado y la empresas?
Uno de ellos es el principio de autoridad. El Estado tiene que demostrar que hay principio de autoridad. Lo segundo es informar adecuadamente a la población de lo que está sucediendo. Creo que son dos pilares fundamentales.

Uno es  trabajo del Estado de que cumpla su rol como tal. Y otro trabajo del Estado y de las empresas privadas de informar el beneficio que genera el crecimiento económico.

¿Cómo se está atacando el problema de la minería informal?, ¿se podrá erradicar o formalizar?
Hubo una especie de intención, pero no se debe quedar en eso. Debe haber una política del Estado de combatir la minería ilegal, aquella que se mete en propiedad ajena y realiza actividad minera sin ningún tipo de autorización y control, además en propiedad de terceros. Eso no se puede tolerar, el Estado debe ser muy radical, porque ahí se está permitiendo que haya usurpación de propiedades, sustracción de mineral que no le corresponde a quien realiza la actividad, no hay pago de impuestos. Ello no genera un desarrollo sostenible en la zona. Por el contrario, genera corrupción, violencia, trae malos hábitos, y como toda actividad de minería ilegal debe ser controlada. Lo peor es que el oro obtenido de un modo en el cual trabajan  mujeres, niños, mueren personas en ese proceso, termina siendo ingresado o vendido mundialmente como oro obtenido en forma legal, y no lo es. Es decir, se legaliza una situación que inicialmente es ilegal, y contra eso no se está tomando ninguna medida.

Algunas cosas que podrían hacerse es controlar las empresas que comercializan el oro, para que acrediten de dónde lo están adquiriendo. O también que las que lo produzcan, marquen de alguna manera y certifiquen que proviene de una actividad donde no se violan los derechos de las personas o niños. Así como existen otros productos o bienes en el mundo dónde no se compran bienes producidos de cierta manera como mediante trata de menores o mujeres, o en condiciones infrahumanas, igual debería hacerse con el oro.

¿Las productoras comercializan el mineral?
No, no todas. Lo venden y hay comercializadoras. Existen empresas que compran el oro a los ilegales y lo comercializan, buscando mecanismos de evadir el control de Estado. Al final, ese oro ilegal se convierte en un dinero formal. Legalizan una actividad que no es tal, y eso no se puede permitir.

¿No existe modo de controlarlos?
Deberían tomar control la Sunat, Aduanas y el ministerio de Energía y Minas. Tendrían que unirse para realizar el control. Hubo un intento, pero no puede quedar en dos meses de trabajo, tiene que ser una labor constante.

¿Son muchas las empresas que comercializan el mineral?
Sí, hay varias, que lo procesan y comercializan. Es una cadena que debe estar analizada y controlada, pues incluso hay empresas formales que procesan minería ilegal.

Pero existen formas de combatirlos. Por ejemplo, el cianuro es una sustancia controlada y prohibida, sin embargo, las toneladas usadas por la minería ilegal son escandalosas. Además de ser peligrosa para el medio ambiente, existe un tema de seguridad, si se echa una pastilla de cianuro en un tanque de agua, puede matarse toda una población y nadie hace nada para ver cómo se controla el cianuro. Es producido a nivel mundial con restricciones, no todos puede producirlo por el efecto letal que tiene.

Sin embargo, no existe control de insumos y en el caso del cianuro, se usan en la minería ilegal como si fuera un producto que puede comercializarse libremente. Igual sucede con la dinamita. Si uno comienza a controlar quién importa el cianuro, quién lo consume, cuál es la cadena, y hacemos lo mismo con la dinamita, se podrá controlar la minería ilegal.

Entonces, ¿sí existe un modo de controlarlo?
Sí, lo que falta es una política enérgica. Nadie habla del cianuro, que es muy peligroso.

¿Como ven la evolución del precio del oro?, ¿seguirá subiendo?, ¿Sulliden tiene proyecciones al respecto?
Sulliden tiene el informe hecho por AMEC, que está considerando el oro a US$750 pero como un escenario muy conservador. En temas económicos, creo que no hay nadie que pueda predecir cuál es el futuro. Lo cierto es que el oro se ha mantenido sobre los US$1,000 casi más de un año.

Lo que sucede es que AMEC siempre toma escenarios negativos, y ha puesto un escenario muy conservador en el informe para hacer viable un proyecto. Y aún así, sigue siendo viable. Pero, no tenemos una proyección de lo que puede ser el precio del oro. No hemos hecho un estudio sobre eso.

¿Pero consideran que puede seguir subiendo?
Consideramos que el oro debe seguir subiendo. El jueves en una exposición del seminario, se decía que existe mucho dinero circulante, papel moneda, que no tiene ningún tipo de respaldo. Entonces, la gente va a volver a algún tipo de respaldo. De repente, en algún momento se volverán a emitir monedas de oro para que la gente las compre y las guarde. De repente, se podrían comprar monedas cómo antes se hacía, y entonces podrían volverse a acuñar monedas de oro.

¿Siguen el oro y los metales en un “superciclo”, o éste ya acabó?
Al parecer sigue, principalmente con el tema del oro. Otros metales dependerán un poco de como se mueve la economía en China o India.

¿De qué metales hablamos?
Del cobre o el zinc, dependen de mercados como China o India, o de la recuperación de los EE.UU. Casi la mitad del oro se usa en joyería, una parte importante en tecnología e ingeniería, y un tercio para temas de reservas financieras y económicas.

Entonces, ¿el panorama será bueno para los metales en general?
Bueno en general, y mejor para el oro. Vemos un escenario totalmente positivo. Compramos este proyecto en el año 2002, cuando la onza de oro estaba en US$250. Y actualmente el precio está en US$1,200. Por eso, US$ 750 es un escenario conservador.

Pero, se decía que el tope iba a ser US$1,200…
Se hablaba de que el tope sería US$1,000, y ya estamos en US$1,200. Ayer he escuchado por primera vez que el oro podía llegar a US$10,000.

¿Ese precio es exagerado? Hablamos de casi diez veces el actual…
Es cuestión de si se usará como patrón de reserva de las monedas. Si se usa así, de respaldo, el oro puede subir mucho. Dejó de serlo hace varias décadas, pero se está pensando nuevamente en volver al patrón de oro.

Y ese sería un escenario muy positivo para ustedes…
Por supuesto. Y para todas las empresas que están en el negocio.

¿Están explorando como Sulliden otras zonas?
Hemos hecho 5% de exploración en este proyecto. Tenemos ocho mil hectáreas, y en opción 12 mil más, en total casi 20 mil hectáreas. Nuestra meta es entrar en producción, y con los mismos ingresos de la mina, seguir haciendo mayor exploración, porque actualmente Sulliden no tiene otros ingresos sino la emisión de acciones, y queremos generarlos mediante la construcción y operación de la mina. Para, seguir ampliando la capacidad del proyecto.

Además tenemos un pequeño proyecto en Canadá, pero que no lo estamos desarrollando como Sulliden.

¿Cuando comenzarán a producir la mina?, ¿qué proyecciones tienen en números para producción en oro y cuanto en plata?
Tenemos como meta después de esta campaña de perforación, producir más o menos 150 mil onzas anuales. Con el estudio de prefactibilidad que hizo AMEC, estamos en alrededor de 120 mil onzas en óxidos, sin contar la plata.

Pero, sabemos que tenemos más o menos 35 millones de onzas de plata. Lo que tenemos que ver es cuánto se puede recuperar. AMEC no ha considerado la plata en su reporte, sólo el oro y los óxidos. Esa cifra la hemos sacado de nuestras perforaciones y del informe anterior que hicimos para la bolsa. Tenemos un informe 43101 en el cual también están indicadas las onzas de plata.

La programación respecto de la construcción de la mina en el año 2012, ¿es definitiva?
Podría afectar el tema de los permisos, que nos demoremos más en ello o tengamos algún retraso interno. Pero vamos cumpliendo el cronograma. El 2010 estamos en la fase II, en la prefactibilidad y el EIA que deberíamos terminarlo y comenzar con los permisos, que también estamos trabajando.

¿El asunto legal está terminado?
Está totalmente zanjado. Compramos las concesiones y los terrenos de la compañía Algamarca, pero los accionistas vendieron sus acciones a un tercero, que cuándo compró las acciones lo primero que hizo fue cuestionar el contrato de compra y venta de las concesiones a favor de Sulliden. Tuvimos un largo litigio con un laudo a nuestro favor, pero es muy complicado ejecutar un laudo cuándo puede haber temas sociales o violencia física. Al final, decidimos sellar todos los procesos judiciales, pagar una cantidad para que estos juicios terminen, y desarrollar el proyecto sin un conflicto judicial.

Durante el seminario se habló que había problemas de acceder a la plata por parte de los artesanos, más no así por las grandes empresas, ¿es esto cierto?
Es que existen los traders de plata y oro. Por ejemplo, en el caso del oro, muchas veces lo compran en la misma mina, y ellos asumen el riesgo de trasladarlo. En el caso de la plata es difícil acceder porque los volúmenes son chicos.

Si se compra volúmenes grandes no habría dificultad, pero en el caso de los artesanos el problema es que son pequeñas cantidades. De repente, tendrán que pagar un poco más, o comprar mayor volumen. Pero no sé cuál es la cantidad de plata que maneja la joyería en el Perú.