Ernesto Krawchik

casual f¿Si no hiciera lo que hace, en qué otra cosa le hubiera gustado trabajar?

Yo estudie Física y soñaba con trabajar en investigación básica. Evidentemente el sueño quedó en algún lugar de mi cabeza porque he vuelto a inscribirme en la Universidad para cursar la licenciatura en Matemática.

¿Cuál es el riesgo más grande que ha tomado?

En lo personal he tomado varios. Los más significativos fueron los cambios laborales. Mi salida de IBM para ingresar a Oracle, entonces una pequeña compañía en Argentina, siguiendo la posibilidad de hacer una carrera acelerada. El riesgo valió la pena. En 3 años pase de vendedor a country manager. Siendo country manager de Oracle y con una gran carrera todavía por delante, volví a tomar un riesgo grande: dejé el empleo y me convertí en entrepreneur. Nuevamente valió la pena: aprendí una perspectiva completamente nueva de mirar las cosas. En lo profesional, creo que el riesgo mayor fue durante la crisis conocida como ‘efecto Tequila’, luego del default de México en 1995-96. En Argentina, esta crisis provocó un quiebre en la cadena de pagos y una falta de financiamiento para nuevos proyectos de inversión. En este rubro, los proyectos informáticos sufrieron una postergación o cancelación que afectó fuertemente los negocios de nuestra industria. El riesgo que yo asumí en ese momento fue financiar a nuestros clientes con capital propio y muy baja tasa de interés. El resultado fue un espectacular crecimiento en nuestro market share, una completa derrota de la competencia y –con el tiempo- ningún cliente en default.

¿Cuál considera su mayor éxito profesional?

Por suerte he tenido varios. El mayor de todos está por venir y lo voy a lograr en SAP.

¿Cuál es la mejor inversión que hizo en su vida?

La casa de fin de semana que compre cuando nació una de mis hijas. No puedo imaginar mejor retorno para una inversión que la felicidad con que vi crecer a mis hijos en ese lugar. ¿Automóvil o 4x4?

Automóvil.

¿Laptop, netbook, o PC?

iPad.

¿Cuál es su lugar preferido para pasar las vacaciones?

El mar.

¿A qué restaurante vuelve una y otra vez? ¿Por algún plato en especial?

Un bodegón de Buenos Aires llamado Miramar. Es el único lugar que conozco donde se comen caracoles como en Paris y rabo de toro como en Madrid, a precios de Buenos Aires.

¿Cuál es su autor favorito?

¡Qué difícil! He disfrutado a García Márquez, Carpentier, Hemingway, Vargas Llosa, McEwan, Berger, Mann, Kerouac, Neruda. No tengo un favorito, los libros han sido una parte principalísima de mi formación como hombre.

Una película que lo haya marcado

Nos Habíamos Amado Tanto, de Ettore Scola.

¿Qué música escucha?

Cuando me siento a escuchar música, en general es rock y pop o música popular latinoamericana. Pero cuando la música me acompaña puede ser clásica, tango, jazz…

¿Qué libros está leyendo ahora?

Varios libros de historia del pensamiento al mismo tiempo. Suelo tener más de un libro empezado a la vez.

¿Practica algún deporte?

Futbol cuando el cuerpo aguanta. Antes squash, pero hace tiempo que no agarro una raqueta.

¿Qué medidas está tomando en su vida contra el calentamiento global?

Procuro viajar en transporte público siempre que puedo, modero el uso de energía (eléctrica, calefacción) tanto en casa como en la oficina.